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domingo, 13 de septiembre de 2009

RECORRIDO 05



EDITORIAL



En esta ocasión Recorrido está dedicado a los hermanos Antonio y Héctor Cerezo Contreras puestos en libertad el 16 de febrero de 2009 luego de cumplir una injusta condena por más de años impuesta por el estado mexicano. Saludamos a todos los presos políticos de este país y nos sumamos así a los reclamos de justicia. !Que la voz no sea callada!

Saludamos asimismo a las rabias reunidas para reconocerse en el Festival Mundial de la Digna Rabia, nos sentimos parte de este esfuerzo por organizarnos desde abajo y a la izquierda y hacer de todas las rabias una digna rabia más fuerte y una nueva forma de hacer política.

Se avecinan tiempos de reflexión en la universidad a 9 años de la violación de la autonomía con la intromisión del ejército vestido de gris por parte de las antidemocráticas autoridades universitarias. Reivindicamos la huelga del 99 como un movimiento estudiantil que detuvo momentáneamente la privatización de la universidad pública y cuyas demandas siguen vigentes y deben ser discutidas: el proceso de privatización al interior de la universidad sigue avanzando y ha actualizado sus métodos, es por ello que existe la necesidad de conocer cuáles son y cuáles los aspectos que nos corresponden.

Porque tenemos memoria histórica, valga este esfuerzo para discutir, cuestionar, transformar, y seguir organizándonos.





QUIEN DECIDE



A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA:


La UNAM figura como una de las mejores universidades a nivel mundial, o eso es lo que nos dicen los medios masivos de comunicación y las propias autoridades universitarias. Sin embargo, lo que sucede en las aulas, pasillos y explanadas de nuestras escuelas y facultades muestra otra realidad. Lejos de los “rankings” internacionales, en la universidad de todos los días, las autoridades implementan cuotas ilegales por trámites, cursos, inscripciones, credenciales, exámenes; cierran o restringen el acceso a espacios que antes eran de uso común; vigilan y coartan la libertad de expresión y organización con su personal de vigilancia; elaboran planes y programas de estudio así como formas de evaluación que van delineando un “perfil” del universitario donde impera el pensamiento único.


Estas medidas se implementan de distintas formas e intensidades por los directores y consejos técnicos de cada dependencia. Aunque pudieran ser diferentes entre sí, nosotros vemos que tienen por lo menos dos cosas en común: por un lado, son medidas que privatizan de facto a la UNAM, lo que restringe el derecho a la educación. Por otro lado, todas estas medidas son decididas desde arriba por un grupo de personas, muchas veces desde fuera de la universidad, e impuestas a la mayoría de los estudiantes, trabajadores y maestros de la comunidad, a quienes se nos ha negado la voz y la capacidad de decidir sobre nuestros rumbos y destinos.


Con estos problemas en cada esquina de la UNAM, el colectivo Los Nadies y estudiantes organizados de la Preparatoria 6, por un lado, así como los músicos y estudiantes organizados de la Escuela Nacional de Música en la “Temporada de conCHErtos”, por otro lado, hemos trabajado, desde hace varios meses, en la construcción de espacios de participación, decisión, trabajo colectivo y autónomo, en los que recuperamos nuestro derecho a ser y a hacer por nosotros mismos, a decidir sobre lo que queremos y necesitamos. En la Prepa 6, Los Nadies hemos organizado toquines e impactos visuales en un espacio común; en la Escuela Nacional de Música, específicamente en el jardín trasero, quienes formamos parte de la “Temporada de conCHErtos” hemos realizado algunos de los conciertos de la Tercera Temporada, así como un salón ambulante y un taller de improvisación musical. Cada uno por nuestro lado, nuestro trabajo se ha encaminado a la recuperación de los espacios y los derechos que nos han quitado, separado de las autoridades y los partidos políticos y con recursos que nosotros mismos generamos.


Mientras trabajamos, las autoridades universitarias han actuado de manera despótica desde el inicio de la Temporada y, de manera creciente, en la Prepa 6. En la Nacional de Música, el abogado Porfirio Díaz (sic) y el jefe del personal de vigilancia, Valentín (…), han llevado a cabo la voluntad del director, Francisco Viesca, de impedir a toda costa la realización de los conciertos aduciendo la falta de permiso para hacer “lo que sea que estén haciendo”, según “toda la legislación universitaria”, cortándonos la luz, poniendo aspersores de agua en el jardín el día del concierto y agrediendo verbal y físicamente a los integrantes del colectivo, mientras realizan una campaña de mentiras entre maestros y estudiantes para desacreditar el proyecto. En la Prepa, la directora Silvia E. Jurado también manda al abogado Pamanes y al funcionario Daniel Mendoza para “dialogar” con los estudiantes, mientras ordena impedir el acceso de instrumentos y personas.


Los porros se hacen presentes intimidando a los participantes. Además, la dirección nos amenaza con que “asumamos las consecuencias” de hacer el evento sin permiso, quita los carteles y nos condiciona el permiso para la realización del evento instándonos a quitar la cooperativa que tenemos. Al negarnos a aceptar dichas condiciones, solicita la presencia de vigilancia UNAM de CU con el único fin de crear un clima intimidatorio.


En los eventos realizados el 5 y 6 de febrero, sin embargo, tanto en la Nacional de Música como en la Prepa 6, la represión de las autoridades alcanzó dimensiones preocupantes, pues recurrió a la violencia física contra estudiantes utilizando al personal de vigilancia (en el caso de la Nacional de Música, al señor Valentín) y a maestros incrustados en la estructura administrativa-represiva, (en el caso de la Prepa 6, el profesor Javier Villanueva, la maestra Flor, y el Lic. Garcés, funcionario de la DGENP junto con su séquito de “alumnos” de derecho).


Lo anterior nos obliga a responder conjuntamente frente a una violencia institucional que descubre ahora su carácter sistemático, cuyo objetivo es mantener la sumisión de la comunidad a un poder antidemocrático para imponerle normas que sólo benefician a unos cuantos. Sabemos que en otros espacios universitarios también existen estos problemas, así como los estudiantes que se organizan para construir soluciones y son reprimidos por las autoridades. Nos parece necesario, así pues, hacer públicas las denuncias y entrelazar las resistencias para evitar la represión y construir entre todos la universidad y el mundo que queremos.

3era TEMPORADA CONCHERTOS (ESCUELA NACIONAL DE MUSICA)

LOS NADIES Y ESTUDIANTES ORGANIZADOS DE PREPA 6





REVSITA ALANA GRECIA: PARTICIPACIÓN EN FESTIVAL MUNDIAL DE LA DIGNA RABIA


Buenas tardes compañeras y compañeros


Venimos desde Grecia. Es un gran honor para nosotras y nosotros estar aquí y compartir la mesa con movimientos tan importantes. Estamos muy emocionados, así que disculpen los errores que seguro vamos a cometer.

Somos un pequeño colectivo, personas que desde hace años estamos participando en grupos de solidaridad con los zapatistas y que también ahora, a través de la revista Alana, tratamos de dar a conocer en Grecia los otros caminos de hacer política que trazan las resistencias y las luchas de los pueblos latinoamericanos, rescatando su propia voz. Tratamos también de llevar a cabo formas de solidaridad con los movimientos con los que mantenemos una relación directa. Queremos, pues, compartir con ustedes unas palabras sobre lo que pasa ahora en Grecia. No estamos aquí como representantes de la revuelta y no queremos hablar como tales: participamos en ella junto con muchísimos otros colectivos y miles y miles de personas. Aquí van, pues, nuestras palabras.

Estos días, hemos vivido en Grecia –y seguimos viviendo– una increíble explosión de rabia social, una rabia que “estaba pendiente”, como alguien dijo; una rabia que se está acumulando a diario en personas de experiencias diferentes, pero con un rasgo común: el desprecio a su trabajo y a sus sueños, la sensación de que los de arriba se están burlando de ellos quitándoles cada vez más la esperanza de una vida mejor.

Quisieron presentar esta rabia como “ciega”. No es así. Ciega es la rabia que se manifiesta en los pequeños casos de violencia que se imponen en la vida diaria. Ciega es la rabia de golpear a tu esposa porque te han despedido, de pelear en la calle por un lugar de estacionamiento o, en la cancha, porque el árbitro ha sido injusto. Ciega es la rabia de insultar al empleado del banco porque no se puede insultar al director.

La rabia que en nuestro país se ha expresado y que continúa haciéndolo en las calles de tantas ciudades (más de cincuenta ciudades de Grecia) es, en cambio, una rabia que señala sus objetivos.

En todas partes hubo incendios de bancos; los coches caros, las tiendas lujosas, los símbolos de la riqueza y el consumo ostentoso han sido el blanco. Sobre todo, la rabia se dirigió contra las fuerzas represivas. Seguro que nadie podía imaginar que alumnos de 14 ó 15 años de edad cercarían las sedes de la policía en todo el país, incluso en ciudades que no sabían lo que era una manifestación. Nadie podía imaginar que unas ochocientas escuelas secundarias estarían ocupadas en tan pocos días.

La rabia no fue un afán de venganza, un afán que acompañaría la explosión desesperada de los marginados y excluidos. No fue la rabia que despertó en los suburbios de París o en las calles de Los Ángeles –a pesar de que en Grecia también muchos de los excluidos sintieron esta revuelta como propia–. Fue, quizá, una rabia que expresó de la manera más profunda y más directa la creciente falta de legitimidad del sistema.

La policía asesinó a un joven, Alexis, que estaba con sus amigos en el centro de Atenas un sábado por la noche. Este asesinato simbolizó la sensación de injusticia absoluta y catastrófica que penetra en la sociedad. Nadie en ningún momento pensó en que la policía pagara por este crimen. Ningún policía pagó nunca por torturar a los inmigrantes en las comisarías, por asesinar a los manifestantes, por golpear a los trabajadores en huelga ni por participar activamente en la mafia del narcotráfico o de la prostitución.

La sensación de injusticia sin ningún tipo de garantía para su reparación, la sensación de impunidad y de clientelismo entre el poder económico y el político es algo muy arraigado en la gente y el sistema, guiñando el ojo a sus súbditos, detrás de la retórica sobre la responsabilidad social, la cohesión social y el bienestar colectivo, lo que en la realidad y en la práctica está diciendo es “tú también roba como puedas, engaña, aplasta a los demás y así podrás salir adelante”. Los jóvenes viven esta injusticia descarada como una cruda violencia cotidiana. Su escuela, estructurada básicamente como un mecanismo de control absoluto y disciplina, no es más que el cementerio de sus sueños. Lo importante es sólo aprobar exámenes y sacar buenas notas, todo esto con la ilusión de que los más capaces van a tener éxito. Los jóvenes viven la injusticia en la frustración de esta promesa, de cada falsa promesa sobre su futuro. Por culpa de estas promesas son obligados a renunciar a la alegría de la vida, a la ternura de la solidaridad, y los jóvenes saben –quizá mejor que sus padres– que, pese a sus sacrificios, pocos van a tener éxito. Saben que, para la mayoría, el futuro está ya decidido. La bala que mató a Alexis mató el escaso tiempo libre que los jóvenes tienen para vivir y para soñar.

En las universidades, la misma sensación de injusticia se impone en las y los estudiantes. La educación superior pública y gratuita se está desmantelando sistemáticamente por los ataques institucionales del neoliberalismo. La privatización y adaptación a la lógica del mercado desprecia a la educación superior, rebajándola a la capacitación de personas empleables sin pensamiento crítico y derechos laborales. Hace dos años, un movimiento universitario que abarcó las asambleas de estudiantes y los sindicatos de profesores luchó contra la reforma neoliberal y consiguió detener la reforma de la constitución que prohíbe la creación de universidades privadas. Sin embargo, el gobierno está tratando de esquivar este mandato constitucional con el reconocimiento de las academias privadas que funcionan como franquicias de universidades extranjeras.

La injusticia ha tomado una nueva forma. No hay manera de que las garantías de su propio Estado de derecho impidan a los dominantes derrochar el dinero público, regalándolo a los bancos o a la Iglesia, o repartiéndolo entre sí en formas de sobornos o comisiones, como hicieron hace poco con los fondos de la seguridad social. Es por esta sensación de injusticia por lo que la juventud se dirigió a realizar actos de destrucción simbólica o real. Es la sensación de injusticia la que cercó las sedes de la policía, tumbó coches, incendió bancos e inspiró numerosos actos de protesta. Hacia esta injusticia y hacia la rabia que ella genera, los jóvenes quisieron dirigir la mirada de la sociedad. Algunos ofrecieron flores a los policías, simbolizando la distancia entre los dos mundos. Otros les tiraron piedras convirtiendo esta distancia en campo de batalla. Algunos ocuparon las oficinas de la Confederación General de Trabajadores marcando la diferencia entre los trabajadores y la dirigencia subordinada de sus sindicatos. Algunos ocuparon cadenas de radio y televisión, otros colgaron pancartas en el Partenón, muchos ocuparon ayuntamientos y universidades.

Sí, se trata de una revuelta, si la revuelta implica que la rabia acumulada se manifieste de manera espontánea e impredecible. Sí, si en ella se cuestiona la legitimidad de los valores dominantes de la sociedad. Sí, si en ella se producen formas de acción que trascienden las válvulas de escape del sistema. Sí, si en ella nacen formas de autogestión distinta que expresan la crisis de la política, de la representatividad y de la posibilidad de intervención de los miembros de la sociedad en ésta misma.

En estos días han nacido en Grecia un montón de formas de organización entre los rebeldes, un montón de formas para coordinarse, reflexionar, organizar colectivamente sus acciones. Desde los celulares y el Internet para la coordinación inmediata, hasta las grandes asambleas abiertas en auditorios universitarios y edificios públicos ocupados, este multifacético y acéfalo movimiento consiguió estar en todas partes, siempre impredecible y creativo. Sorprendió al aparato represivo y atrajo consigo a grandes partes de la sociedad, pero también tuvo un parto difícil y doloroso. Parió sus propias formas de comunicación horizontal, de democracia directa y de diálogo político. Las firmas en los manifiestos y en las pancartas casi han desaparecido. No se trata de las plataformas y las consignas de los grupos de izquierda y anarquistas: se trata de consignas que nacen diariamente en las calles por anónimos y anónimas, se tata de iniciativas sin ningún nombre –o ninguno reconocible– como vecinos de tal barrio, coordinadoras de estudiantes, asambleas abiertas de tal o cual ocupación. Se trata de una rabia que, hasta el momento, no permite su apropiación por una u otra corriente ideológica. No se trata de una revuelta de los anarquistas o de los de la izquierda. Claro que éstos se involucraron, pero las firmas desaparecieron y se inventaron nuevas formas de hacer política, más anónimas, imaginativas y participativas, lo cual asusta y siempre ha asustado a los defensores del orden social.

¿Quiénes son, en fin, los que están en las calles? La caracterización que utilizan todos ellos es “encapuchados”. Quienes ocultaron sus rostros en las marchas de la rabia lo hicieron para protegerse de las omnipresentes cámaras de vigilancia y de las sustancias químicas que la policía echa a montones. Pero no es esto lo que más asusta a los garantes del orden, sino el hecho de que todos los que manifiestan su rabia no sean clasificables y, así, controlables.

En un escenario político que define los límites del cuestionamiento legítimo del sistema, les asusta lo impersonal de estos chicos que han ocultado sus rostros para volverse visibles. Son los chicos de al lado, nuestros hijos e hijas los que irrumpieron en el escenario tumbando los equilibrios y las ilusiones.

Estos días, en la plaza central de Atenas, el árbol de navidad está protegido por policías armados hasta los dientes y la vitrina de la fantasmagoría navideña y de las falsas promesas de amor y consumo ha quedado rota. Anteayer por la noche, a la hora en que cambió el año, cientos de manifestantes se concentraron en la plaza central para expresar su solidaridad con el pueblo palestino. Al mismo tiempo, casi mil personas festejaron el año nuevo fuera de la cárcel central de Atenas en solidaridad con los presos y también en Salónica hubo disturbios con la policía. La revuelta de la rabia, la exclusión de la juventud que vive la injusticia y exige un futuro distinto muestra su dignidad, moldea su discurso, sus formas de organización, expresa sus propios valores de la solidaridad y de la alegría colectiva.

Parece que lo que ha pasado estos días no es más que el preámbulo de un nuevo periodo. “Ya basta. Mañana nada debe ser igual”, han dicho los jóvenes. “Ya basta. Mañana nada debe ser igual”, han dicho los que sintieron que estos días también son de ellos. Mañana nada va a ser igual, lo han comprendido también los dominantes y se han asustado. Hagamos de la fuerza de la rabia que les asustó, la fuerza que parirá un otro mundo.


Gracias, compañeros y compañeras.


COMUNICADO ZERO: COOPERATIVA SMALIYEL EN LA CIUDAD DE MÉXICO


Al pueblo solidario con nuestra lucha.

Desde el surgimiento de la Cooperativa Smaliyel (“Esperanza”, en lengua tzeltal) en 1999, en el seno de las comunidades zapatistas, y a través de estos 10 años de lucha y resistencia, los trabajos de construcción de la autonomía de las comunidades zapatistas y la nuestra propia han sido gracias al apoyo solidario del pueblo de México y los pueblos del mundo. Este proyecto es fundamentalmente político y autónomo. Ustedes, junto con nosotros, lo construimos y somos parte de él. Por tal motivo, en correspondencia con su apoyo y siguiendo el ejemplo de los zapatistas, queremos informarles lo siguiente.

Creemos que este proyecto político es la forma de involucrar a todo el pueblo con los contextos nacionales e internacionales. Es el modo de construir otro mundo a partir de otra política.

Reconocemos que nuestro proyecto político incluye el aspecto económico y sirve como ayuda para la construcción de la autonomía de las comunidades zapatistas. Esta actividad no es lucrativa, pues los recursos que se perciben a través del trabajo que realizamos regresan a las comunidades que nos brindan su confianza dándonos el fruto de su resistencia: el café.

Durante el año 2008, la Cooperativa trajo de las comunidades zapatistas la cantidad de 7744 kgs. de café pergamino para comercializarlo en nuestros distintos espacios (Facultad de Filosofía y Letras, Facultad de Economía, Facultad de Ciencias, FES Aragón y CCH-Sur), gracias a diferentes colectivos, organizaciones y compañeros.

Todas las ganancias se entregan al municipio autónomo Francisco Gómez del Caracol III “Resistencia hacia un Nuevo Amanecer”, donde son destinadas a proyectos que cubren parte de las necesidades básicas de las comunidades.

Es por esto que afirmamos que la autonomía se construye con el trabajo cotidiano, con la posibilidad de expresar nuestro pensar y de compartir nuestro actuar, respondiendo al mundo que queremos con la forma en que lo estamos construyendo.

Nosotros, como miembros de una comunidad, creemos pertinente el involucrarnos con ella y con el pueblo que la mantiene. Nuestro trabajo, nuestra resistencia y nuestro actuar no son en perjuicio del pueblo, sino alternativas al sistema capitalista. Son, pues, una esperanza para construir otro mundo con democracia, libertad y justicia.

Cooperativa Smaliyel

Enero de 2009

CONSTRUIR LO NUEVO: PRIMER FESTIVAL MUNDIAL DE LA DIGNA RABIA

“Les queremos decir, pedir, que no hagamos de nuestra fuerza una debilidad. El ser tantos y tan diferentes nos permitirá sobrevivir a la catástrofe que se avecina y nos permitirá levantar algo nuevo. Y les queremos decir y pedir que eso nuevo sea también diferente”


Ejército Zapatista de Liberación Nacional



El 15 de septiembre de 2008 se convocó al Primer Festival Mundial de la Digna Rabia. Esta iniciativa del EZLN propuso como dinámica que los colectivos y grupos políticos y organizados dentro de la izquierda anticapitalista presentaran el trabajo que realizan en sus propios espacios.


Así, se dieron cita luchadores sociales no sólo de México, sino de diferentes lugares del mundo. Las sedes fueron el Lienzo Charro del Frente Popular Francisco Villa Independiente-UNOPII, el Caracol de Oventic y el CIDECI en San Cristóbal de las Casas. En estos lugares pudimos ver exposiciones de stencil, fotografía, pintura, grabado, carteles, periódicos y libros, al mismo tiempo que se realizaron talleres, conferencias, conciertos, brigadas de salud, se vendieron o intercambiaron productos orgánicos o de diferentes cooperativas. La diversidad no únicamente de trabajos, sino de prácticas, posturas políticas, realidades histórico geográficas, edades y lenguas, permitió ver lo compleja que puede ser la organización dentro del movimiento que hemos hecho nuestro, es decir, La Otra Campaña, pero al mismo tiempo, nos mostró que la fuerza de esta Otra Campaña se la da esa misma complejidad.


En los espacios en los que pudimos platicar y discutir con los otros compañeros que asistieron, nos dimos cuenta de que hay que construir un mundo en el cual haya lugar para lo que Jean Robert llamó presentes históricamente plausibles, no desde la utopía, sino mirando nuestro presente y nuestro entorno. Partir de lo que tenemos para alcanzar aquello que queremos. Nombró también al Festival no como una huída hacia lejanas utopías, sino como una nueva apertura al presente, un reconocimiento de la plausibilidad de lo nuevo.


Este encuentro, en medio de la diversidad tuvo un elemento de unión: el reconocimiento del capitalismo como el enemigo común, y la necesidad de crear una respuesta imaginativa al desastre del capitalismo desde la construcción de otra forma de hacer política.


Para nosotros, el ejemplo más cercano y real es el proyecto zapatista y la forma en que construyen la autonomía y del poder popular, sin embargo, reconocemos que esta experiencia no puede tomarse como una fórmula mágica, sino que se debe nutrir y resignificar desde la discusión crítica y colectiva.

CRONOLOGÍA DE LA HUELGA DEL 99'

A 10 años del inicio de la huelga en la Universidad Nacional Autónoma de México, es necesario hacer un ejercicio de memoria histórica, voltear al pasado que es nuestro y, así, reconsiderar la situación actual de nuestra Universidad y de la educación en general. El movimiento estudiantil de 1999, complejo como todo movimiento social que nace de las contradicciones propias del sistema imperante, debe ser analizado a la luz de los nuevos retos. En este sentido, creemos que el movimiento no terminó con la entrada de la PFP a la UNAM: las demandas siguen vigentes. Este ejercicio de deconstrucción histórica tendría que ser útil para reformular el papel del estudiante como sujeto activo en el todo social.


Valga la presente cronología para obtener una perspectiva general del proceso teniendo claro que, definitivamente, es una selección que no se hace desde una pretendida neutralidad ideológica y política en el sentido más “academicista”, sino que esta selección atiende a un posicionamiento respecto al proceso que nos ocupa.

DICIEMBRE, 1998

17 - Barnés De Castro anuncia un posible aumento en la cuota de inscripción para 1999.

FEBRERO, 1999

2 - Ernesto Zedillo anuncia la privatización de la industria eléctrica (hasta ahora, gracias a la lucha de los trabajadores, este bien nacional sigue siendo público).

9-11 - Protestan estudiantes de la Facultad de Economía contra el anunciado aumento de cuotas y el derroche de recursos por parte de la burocracia de la UNAM. El rector Barnés presenta al Consejo Universitario (CU) su iniciativa de Reglamento General de Pagos (RGP).

19 - Se reúne la primera Asamblea Universitaria, determina el rechazo a la modificación propuesta por Barnés y exige la suspensión de todos los cobros ilegales por servicios educativos que las autoridades de cada escuela habían impuesto.

24 - Se lleva a cabo una Asamblea Universitaria en el auditorio Che Guevara en la que se acuerda rechazar el incremento de cuotas, impedir la sesión del CU donde se pretenda aprobar la modificación al RGP y emplazar al rector a que asista el 2 de marzo a un debate público sobre su iniciativa de RGP (al cual no asiste).

25 - Sesionan los Consejos Técnicos en diversas escuelas, el 70% aprueba la reforma propuesta por Barnés. Se realiza la primera marcha contra el incremento de los pagos.

MARZO, 1999

11 - Se realiza el primer paro de labores, 23 escuelas suspenden actividades y los estudiantes piden diálogo público con el rector para el 23 de marzo.

15 - El CU, reunido fuera del campus, en el Instituto Nacional de Cardiología, aprueba el nuevo Reglamento General de Pagos.

18 -Marcha de electricistas, estudiantes y organizaciones sociales y populares en defensa de la industria eléctrica y la educación pública y gratuita.

24 - Segundo paro en 31 escuelas de la UNAM; se exige la derogación del RGP.

ABRIL, 1999

15 - Se realiza la Consulta General Universitaria. El 70% dice “Sí” a la gratuidad y el 90% “Sí” a las demandas del movimiento.

19 - El bachillerato estalla en huelga; en diversas escuelas y facultades se realizan consultas para decidir apoyar o no al movimiento. Las votaciones son favorables a la huelga.

20 - A las 0:00 hs. se constituye, en una Asamblea Universitaria en el auditorio Che Guevara, el Consejo General de Huelga (CGH) y las labores se suspenden en 26 de 36 escuelas de la UNAM. Durante la semana, diversas escuelas se sumarán a la huelga.

23 - Marcha del casco de Santo Tomás al Zócalo, en la que Martha Eugenia, estudiante del CCH Oriente, fallece al ser atropellada por un camión.

24 - En la Facultad de Química se lleva a cabo el Primer Encuentro Nacional en Defensa de la Educación Gratuita. Asisten estudiantes de la Universidad de Sonora, la Autónoma de Puebla, la Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Autónoma de Guerrero, la Autónoma de Zacatecas, el Politécnico Nacional, la Autónoma Metropolitana y la de Chapingo, entre otras.

MAYO, 1999

1 - Marcha conmemorativa del Día del Trabajo; participan estudiantes junto con contingentes de diversas agrupaciones como el Frente Nacional de Resistencia Contra la Privatización de la Industria Eléctrica, la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

27 - Se realiza la primera Consulta Metropolitana por la Educación.

JUNIO, 1999

3-7 - Barnés propone a su Consejo Universitario nuevas modificaciones al RGP para que las cuota por inscripción adquiera el carácter de voluntaria. El CU aprueba la nueva modificación al RGP. El CGH aclara que esto no resuelve ningún punto del pliego petitorio.

JULIO, 1999

2 - El SITUAM realiza un paro de labores en apoyo a la huelga.

5 - Se realiza el primer encuentro entre los 120 delegados del CGH y la “Comisión de Encuentro” del rector.

27 - Un grupo de maestros eméritos envían al CGH la que sería conocida como “propuesta de los eméritos”, en la que señalan una posible salida al conflicto.

30 - Se dan a conocer los resultados del examen de admisión a la licenciatura de la UNAM, y más del 85% de los aspirantes fueron rechazados.

31 - El CGH rechaza la propuesta de salida de los eméritos al considerar que no satisface en ninguna medida las demandas mínimas expresadas en el pliego petitorio.

AGOSTO, 1999

10 - En el auditorio Che Guevara se realiza un debate con los eméritos, al que acuden representantes de la Comisión Plural de Investigadores (CPI), la Asamblea Universitaria Académica (AUA), el CGH, el STUNAM, la Asamblea de Padres de Familia y la Magna Asamblea Universitaria.

SEPTIEMBRE, 1999

1 - En su informe de gobierno Ernesto Zedillo no hace mención alguna al problema en la UNAM ni al de Chiapas.

OCTUBRE, 1999

14 – La manifestación del CGH frente a Televisa y Tv Azteca es reprimida por granaderos del gobierno del DF.

26 - Se realiza una consulta en el CGH. Los resultados refrendan la legitimidad del movimiento.

NOVIEMBRE, 1999

12-17 – Renuncia Barnés de Castro y la Junta de Gobierno comienza a deliberar quién será el siguiente rector. Es nombrado Juan Ramón de la Fuente –hasta ese día secretario de Salud– como nuevo rector de la UNAM.

18 - El CGH cita a las autoridades a un diálogo público para el lunes 22 en el auditorio Che Guevara con el fin de discutir los 6 puntos del pliego petitorio.

29 - La representación del CGH se reúne con De la Fuente, quien entrega un documento titulado “Propuesta del rector al CGH para avanzar en la solución del conflicto que mantiene parcialmente cerradas las instalaciones de la Universidad Nacional”.

DICIEMBRE, 1999

10 -Tras varias reuniones del CGH con los representantes de Rectoría, se llega a algunos acuerdos: el diálogo público y abierto será la única vía para resolver el conflicto; la discusión será sobre los puntos del pliego petitorio y el CGH será el único interlocutor del movimiento.

11 - Se realiza una marcha del tianguis del Chopo a la embajada de Estados Unidos en la que el gobierno de la Ciudad vuelve a reprimir al movimiento estudiantil. Son detenidos 73 estudiantes.

31 - De la Fuente presenta un esbozo de su “Propuesta Institucional” y declara que realizará un Congreso Universitario.

ENERO, 2000

6.- Decide el CU la realización de un plebiscito para el 20 de enero, en el que “someterá a consideración de la comunidad” la propuesta de salida hecha por De la Fuente.

18-19 - El CGH realiza una consulta.

20 - Se lleva a cabo el plebiscito de Rectoría.

24, 25-27 - De la Fuente convoca a la comunidad universitaria a retomar las instalaciones de la universidad. Declara que no dialogará con el CGH hasta que la universidad esté abierta. De la Fuente intenta llegar a la explanada de Rectoría sin lograrlo. Con la llamada de Rectoría a retomar las instalaciones, grupos de estudiantes “antiparistas” acuden a las diversas escuelas donde, con debate y diálogo, se suman a las exigencias del movimiento. Así, se crea el Frente Justo Sierra en la Prepa 3.

26 - La PFP ingresa al Centro de Estudios Cinematográficos y a la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia, cuyas instalaciones fueron abandonadas por los estudiantes.

FEBRERO, 2000

1 - Provocación, enfrentamiento y posterior desalojo con violencia en la Prepa 3, en la que se detiene a más de 300 universitarios, de los cuales 86 son consignados y acusados de los delitos de daño en propiedad ajena, sabotaje, lesiones dolosas, robo especifico, terrorismo y motín.

6 -Reunido el CGH en el auditorio Che Guevara, a las 6:40 am, ingresa la PFP. Son detenidos 657 estudiantes a los que se acusa de los mismos delitos antes dichos.

9 - Se realiza a favor de la libertad de los estudiantes detenidos la más numerosa marcha desde el Ángel de la Independencia al Zócalo.


GALERÍA AUTÓNOMA CU

EL VEINTE DE NOVIEMBRE Y EL OTRO CALENDARIO

“Tampoco los muertos estarán a salvo del enemigo, si éste vence.

Y este enemigo no ha cesado de vencer.”

Walter Benjamin, Tesis sobre el concepto de historia.

No hace falta alertar, desde una postura crítica, que la conmemoración del 20 de noviembre, “día de la Revolución Mexicana” (con mayúsculas), incorporada como está a la parafernalia oficial de las fiestas patrias, sirve y ha servido a intereses políticos de dominación particulares. Su conmemoración encubre una historia que –como la del capital de la que nos habla Marx– viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros de los pies a la cabeza. Dentro de la cosmovisión priísta, esta fecha constituye el inicio de su era y, dentro de una visión estatal más amplia, esta fecha (que representa la última revolución posible) se incorpora a las tantas otras fechas que van llenando, como lo dice W. Benjamin, con la puta “había una vez”, el tiempo homogéneo y vacío de la historia que el Estado nación sueña de sí mismo: la sucesión uniforme de acontecimientos que nos han conducido, invariablemente, hacia el “progreso” que “gozamos”.

Sin embargo, esta denuncia resulta insuficiente. Más allá, hay que hacer “visible lo que la historiografía objetivista/positivista, limitada a lo fáctico, no puede percibir por definición: las potencialidades ocultas de liberación que fueron aplastadas por la marcha victoriosa de las fuerzas dominantes” (Slavoj Žižek, El espinoso sujeto). O, en otras palabras, hay que reconocer la dignidad y la rabia “otras”, que subyacen, soterradas, a “la misma” historia: con su calendario de muerte y su geografía de destrucción que, como un torbellino, nos barre por encima, arrojando ruina sobre ruina, amontonándolas sin cesar.

También en noviembre, pero el 28 y de 1911, los zapatistas dieron a conocer un manifiesto político conocido como El Plan de Ayala. Con él anunciaban su oposición a y desconocimiento de Madero. El primer punto del Plan es una reconstrucción histórica donde los zapatistas dejan asentada su posición respecto a la revolución del 20 de noviembre; en pocas palabras, denuncian la forma en que ésta fue cooptada por las fuerzas maderistas y los abusos con los que el nuevo régimen revolucionario en su proceso de “institucionalización” se estaba consolidando: “persiguiendo o matando a los elementos revolucionarios” que no se ceñían a su poder. Los zapatistas acusan a Madero de haber “tratado de ocultar con la fuerza bruta de las bayonetas” y de “ahogar en sangre a los pueblos que le piden, solicitan o exigen el cumplimiento de sus promesas en la revolución llamándolos bandidos y rebeldes, condenando a una guerra de exterminio sin conceder ni otorgar ninguna de las garantías que prescriben la razón, la justicia y la ley”.

Sin embargo, la lucha revolucionaria que convoca su manifiesto lejos está de romper con la historia de la Revolución del 20 de noviembre, pero no porque ésta se encontrara en el principio de la sucesión de acontecimientos que uno a uno llenan el tiempo hasta llegar al momento de elaboración del Plan (este reconocimiento del pasado, de la Revolución del 20 como continuidad del presente, era la reivindicada por los maderistas), sino como un “salto de tigre” al potencial utópico revolucionario vislumbrado en el estallido de la insurrección, pero que en ese momento no era continuidad sino pasado y, sin embargo, vigente a pesar de la marcha “real” de los acontecimientos, capaz de hacer saltar el continuum de la historia.

Así, en ese primer punto del Plan, se acaba afirmando: “Desde hoy comenzamos a continuar la Revolución principiada por él hasta conseguir el derrocamiento de los poderes dictatoriales que existen”.

La lucha zapatista significaba un segundo golpe revolucionario de la Revolución del 20 de noviembre que, más allá de la impostura de un contenido formal de la Revolución establecido por las fuerzas vencedoras, establecía las bases y el inicio de un contenido material. Para ellos, la “revolución” en su contenido real, como construcción de un nuevo orden social, no tenía por qué posponerse a la victoria de la “Revolución” como momento de lucha armada ni a su realización administrada por un órgano centralizado del poder revolucionario, sino que se apelaba a la micropolítica revolucionaria de las comunidades, a la democracia como ejercicio del poder popular.

Por ejemplo, el punto 6 del Plan de Ayala establecía que los pueblos y los ciudadanos que hubiesen sido despojados de terrenos, montes y aguas podían recuperarlos “desde luego”, es decir desde ya, y su posesión sería defendida “a todo transe con las armas en la mano”.

Como sabemos, la Revolución zapatista fue derrotada y, junto con ella, volvió a ser derrotada la Revolución del 20 de noviembre o, mejor, “el pueblo mexicano acaudillado por Dn. Francisco I. Madero, que fue a derramar su sangre para reconquistar sus libertades y reivindicar sus derechos conculcados, y no para que un hombre se adueñara del poder”.

Por tanto, no hay nada que celebrar, pero, precisamente por eso, no podemos borrar esa fecha de nuestro calendario, es decir, no podemos permitir que la manipulación de nuestra historia siga constituyendo un instrumento ideológico de la clase dominante, ni olvidar a aquellos que, antes que nosotros, fueron abatidos.


Vicente Moctezuma

TODO QUEDA ENTRE CUATES

Preguntarse acerca de quién gobierna la UNAM puede ser tan importante como para quiénes está siendo gobernada; sin embargo, en este breve artículo queremos centrar la atención en el cómo. Cómo esa institución que ahora se pinta de colores, que es “plural”, “incluyente”, “participativa”, “democrática”, esconde la gris realidad de los esquemas oxidados, antidemocráticos y elitistas de sus formas de gobierno.

Siguiendo la legislación universitaria, sabemos que hay instancias de toma de decisiones muy importantes en nuestra UNAM: el Consejo Universitario, la Junta de Gobierno y la Rectoría. En estos tres organismos, se concentran las decisiones sobre el manejo de la Máxima Casa de Estudios, importante bastión político del país. En el “jefe nato” de la Universidad, entiéndase el rector, recae la capacidad para influir de manera decisiva en la conformación tanto del Consejo Universitario como de la Junta de Gobierno. Siendo así, estos dos órganos quedan sometidos, en general, a las decisiones del rector en turno.

Siguiendo el texto normativo universitario, podemos hacer un esquema como el que sigue:

Podemos observar esto en el actual proceso de cambio de director en la Facultad de Filosofía y Letras, proceso en el que, más allá de los ejercicios ficticios de democracia, como la pretendida “auscultación” y la “consulta”, los grupos de interés y poder dentro de la Facultad se disputarán un cargo que los acerque a las altas cumbres del Olimpo universitario para que, una vez allí, las demandas estudiantiles y en general las necesidades de la comunidad universitaria pasen a un tercer plano. Los cobros ilegales por diversos “servicios”, las modificaciones a los planes de estudio a espaldas de los estudiantes y académicos, la administración de los recursos de la Facultad de manera tan discrecional y poco clara, entre otros problemas, no serán parte de la “agenda” del futuro director… o directora…

A diez años del estallido de la huelga estudiantil de 1999-2000 nuevamente gritamos que, ante la imposición, se hace necesaria la discusión colectiva que genere consenso y organización.


Galería Autónoma CU